No es un perfume. Es un capricho olfativo. Los perfumes gourmand de divain trabajan con vainilla en todas sus expresiones, caramelo, chocolate, café, pralinés y tonka para crear fragancias que despiertan algo primario: el placer puro. Dulces sin ser empalagosos, envolventes sin ser pesados — el secreto está en cómo los fondos amaderados y ambarados equilibran la dulzura. Para la tarde-noche, el otoño-invierno y para quienes quieren un perfume que nadie olvida. Eau de Parfum, fabricados en España.